Hacer un regalo a un ciclista es más difícil de lo que parece. Cualquier cosa técnica para la bici es arriesgada, porque los ciclistas son exigentes con las marcas y las tallas, y lo que de verdad quieren normalmente ya se lo han comprado. La buena noticia es que hay regalos que cualquier ciclista agradece, monte en carretera, gravel o montaña. Aquí tienes diez que funcionan, desde detalles pequeños hasta algo que tendrá en su mesa durante años.
1. Una réplica en miniatura de su bici

Es el regalo para el ciclista que lo tiene todo, porque es lo único que casi seguro no tiene. Una réplica a escala 1:6 en metal de verdad, de unos 20 cm de largo, con suspensión que se comprime y una cadena que hace girar la rueda. Hay modelos de descenso, enduro, cross-country y carretera, así que puedes elegir el más parecido a la bici que lleva. Queda genial en una estantería o en la mesa, y todo ciclista que la ve quiere cogerla.
2. Unas buenas luces para la bici
Las luces son de esas cosas que los ciclistas siempre piensan cambiar y nunca cambian. Una luz delantera potente y recargable y una trasera con modo de destellos para el día hacen cada salida más segura, sobre todo en invierno. Busca carga por USB-C y un soporte que valga para manillares de carretera y de montaña.
3. Una multiherramienta compacta
Todo ciclista necesita una en la bolsa del sillín, y las viejas se pierden o se oxidan. Una multiherramienta con llaves Allen, tronchacadenas y un par de destornilladores resuelve casi todos los problemas en ruta. Es un regalo pequeño y útil que irá con él en cada salida.
4. Un kit de limpieza para la bici
Una bici limpia va mejor y dura más, pero la mayoría de los ciclistas la limpian con un trapo viejo. Un kit con cepillos, desengrasante y lubricante de cadena es un regalo que usará cada semana, sobre todo si monta en montaña y vuelve lleno de barro.
5. Un soporte de pared o expositor
Las bicis ocupan sitio y muchos ciclistas la tienen en el pasillo. Un soporte de pared convierte la bici en parte de la decoración y deja libre el suelo. Con una bici de carretera, un soporte horizontal queda especialmente bien en el salón.
6. Calcetines y guantes de ciclismo
Los ciclistas gastan calcetines y guantes más rápido que cualquier otra cosa. Unos calcetines de merino para el invierno o unos guantes de su color favorito son una apuesta segura si no conoces mucho su equipo.
7. Un mini bikepark para el escritorio

Para el ciclista de montaña que pasa la semana en la oficina soñando con el fin de semana: dos mini bicis de metal a escala 1:6, dos figuras de ciclista articuladas y un juego de rampas. Es un juguete de escritorio para adultos que puede montar, colocar y cambiar de sitio, y un buen tema de conversación en el trabajo.
Un mini bikepark para el escritorio →
8. Una figura de ciclista articulada

Si ya tiene una mini bici, una figura articulada a escala 1:6 la completa. Se sienta en el sillín, agarra el manillar y se puede colocar en pleno salto. Hay varios colores, así que puedes elegir el de su equipación.
Una figura de ciclista articulada →
9. Una experiencia en vez de un objeto
Un día en un bike park, una ruta guiada por una zona nueva o un curso de técnica son regalos que recordará. Para un ciclista de montaña, una sesión con un entrenador para mejorar los saltos o las curvas es algo que casi nadie se paga a sí mismo.
10. Un kit antipinchazos o tubeless
A nadie le gusta volver a casa andando por un pinchazo. Un kit de mechas tubeless o una minibomba con parches es barato, pesa poco y tarde o temprano le salva una salida.
¿Cuál elegir?
Si conoces bien su bici, una réplica de ella es el regalo más personal de la lista. Si no estás seguro, las luces, una multiherramienta o una experiencia nunca fallan. Y si monta en montaña y pasa la semana en una oficina, el mini bikepark es el que le sacará una sonrisa un lunes.
